martes, 23 de febrero de 2016

Reseñando Minami-kun no koibito (Mayu)

MINAMI-KUN NO KOIBITO 
(DRAMA JAPONÉS, 2015 - 2016) (10 CAPÍTULOS)


Titulo: Minami-kun no koibito: My little lover.
Año: 2015 - 2016.
País: Japón.
Género: Escolar, romance, fantasía.
Capítulos: 10. 
Cadena: FUJI TV.

Estaba esperando a que este drama se terminara de emitir en Japón. Tenía ganas de volver al país nipón tras ver Hana yori dango y darme cuenta de que echaba mucho de menos ver doramas. No por nada Japón fue, es y será siempre mi primer amor. Elegí Minami-kun no koibito para volver al país más exótico del mundo. 

Justo al empezar este dorama busqué su ficha en WikiDrama y vi tres cosas: este dorama es la adaptación de un manga (lleva el mismo nombre) de la autora Shungiku Uchida (no la conozco), fue publicado en 1986 (de ahi que la idea cojee un poco ¿quizás?), y antes de esta adaptación ya se hicieron otras dos (una en 1994 y la otra en 2004).  Para ver una versión, mejor esta XD


 
3/10

Pensaba que esta serie me gustaría muchísimo. Tenía inconscientemente un montón de esperanzas puestas en ella. Necesitaba un drama dulce, tierno y en formato cuento de hadas, y este dorama parecía la elección perfecta. En los dos primeros capítulos esta idea sólo quedó confirmada pero a partir de ahí todo se vino abajo y no volvió a remontar hasta el capitulo 8-9, en plena recta final. La sensación que tengo con este dorama es que se les fue totalmente de las manos (o se le fue a la autora del manga, que es más probable, pero nunca se sabe), perdieron el norte con esta historia. Tenían una trama muy especial y la desaprovecharon, me parece super feo que te vendan una idea original para luego liarla con cosas ordinarias que podrían haberse hecho en un drama mediocre. Pero Minami-kun no koibito no era un dorama más, era un regalo a todos los amantes de las leyendas y cuentos clásicos. Yo como espectadora me sentí totalmente estafada. Esta no era la historia de cuentos de hadas (y nunca mejor dicho) que habían promocionado. Fue un dorama muy decepcionante y me dejó triste. 




No es sólo que mis expectativas no se vieran cumplidas, es que la historia en si no me gustó. Me recordó a Stand up en esa loca obsesión de que Minami perdiera la virginidad, y no se, me provocó mucha rabia y mucha frustración este dorama. ¿Por qué te venden la historia de Pulgarcita en los dos primeros capítulos para luego contarnos las aventuras y desventuras de Minami con las chicas? Esa es otra, casi todas las chicas quieren comerse a Minami, literalmente. Hubo capítulos que sólo trataban de eso, de como Minami trataba (o no) de resistirse a las tentativas, y que el protagonista se sienta siempre tentado por otra que no es Chiyomi (la protagonista) es un jarro de agua fria. Otros capítulos eran muy frikis, y se notaba muchísimo que habían nacido de un manga, lo que me sacaba de la historia. Hubo momentos en que no me apetecía seguir el dorama, sobre todo del capítulo tres al ocho. 

¿Por qué alguien crearía un drama de fantasía y después se olvidaría de ello? Me dejaron con todas las preguntas en la cabeza. No resolvieron nada y tampoco se esforzaron en ello. La fantasía no existe realmente en Minami-kun no koibito, es sólo la excusa que da inicio a la vida adolescente de Minami. 

No puedo decir que me gustó este dorama -a pesar de que no era malo y de que yo quería que me gustara muchísimo-, me hizo sentir tanto enfado y tanta rabia que pensaba que iba a explotar. No quise dejar la serie porque, al mismo tiempo, sentía ternura por Minami y Chiyomi, pero fue complicado porque no paraba de pensar en lo muy decepcionada que estaba y en lo mucho que no podía perdonar a Minami. No podía perdonarle por abandonar a Chiyomi durante diez años (y por odiar a su padre por hacer lo que él mismo hizo -pero uno en niño y otro en adulto-); por no saber que la seguía queriendo y hacerla sufrir mientras le lanzaba miraditas de puro amor y la cuidaba siendo su muñequita; y por estar siempre dudando entre su atracción sexual por Nomura y su amor hecho ternura por Chiyomi. 

La serie además cuenta con más escenas entre Nomura y Minami que entre Chiyomi y él. Hubo momentos en que pensé "¿se han olvidado de quien es la protagonista?". Todo el tiempo se veía a Nomura en plan acosadora sexual. Su personaje sólo estaba ahí para interferir entre Minami y Chiyomi pero es que Nomura no era la mala (a pesar de que se pasara muchísimo con su aplastante acoso sexual), era el tonto de Minami por seguirle el juego y por quedarse en duda cada vez que la chica le hacía descaradas insinuaciones  (incluso sabiendo que Chiyomi lo veía todo él estaba como abducido por sus hormonas). Me provocó muchísima rabia ver este triángulo amoroso, me daba repelús realmente. 

No pude llegar a odiar a Minami y Chiyomi (a pesar de que tenían sus defectos), sentía ternura por ambos y seguí su camino por eso mismo, porque eran personajes lindos.


 Realmente adoraba sus escenas juntos (salvo en un par de capitulos), eran muy dulces aunque nunca conversaran sobre las cosas importantes. Sus escenas juntos a veces eran de cuento, y es que en esos momentos se notaba muchísimo que se querían de verdad y de una forma especial. Se notaba que la promesa de la niñez de estar siempre juntos permanecía imborrable. Ambos me gustaron en la misma medida en que sus defectos y sus acciones equivocadas no me gustaban. Los dos podían llegar a ser un encanto pero él se pasaba de frío, miedoso y con ese puñetero triángulo suyo, y ella se pasaba siempre siendo tan servicial y tan manejable, le faltaba carácter. Me ponía contenta verlos reír, lanzarse miradas amorosas y compartir instantes de ternura o complicidad pero eso era un 30% del dorama, y eso teniendo en cuenta que la fantasía no era ni el 10%. Me dio mucha pena que se liaran con otras cosas (Nomura, JODIDA Nomura, los problemas de los padres, el trauma de Minami, la no-investigación sobre la fantasía) que no venían a cuento y que tampoco aportaban nada y que desatendieran la preciosa relación de ternura y amor de Minami y Chiyomi, que además se remontaba a la niñez (de niños se pidieron matrimonio). 


Su historia era tan mona y podría haber sido super preciosa porque ambos se querían pero Minami DE VERDAD no sabía que la seguía queriendo (yo pensaba que era mentira cada vez que decía "No me gustas") y a veces quería empezar algo con Nomura y me daba tanta rabia, porque era como "Chico, despierta, ¡la quieres! Mira como la ciudas, como no soportas perderla de vista, como la acaricias el pelo mientras duerme, como le haces camas y vestiditos" pero luego se despertaba y se decia "Tu padre no te abandonó, no puedo quererte, a Nomura no importará si un día dejo de sentir algo por ella". Bueno, no era tan literal pero básicamente era eso. Y cuando estaba con Nomura se olvidaba por completo de su preciosa y kawaii Chiyomi (y estaba escondida en su bolsillo, siempre contra los latidos de su corazon), y luego cuando tenía delante a Chiyomi la miraba con unos ojitos de amor desesperado, y yo "que mareo". 

A Nomura no la soporté, era demasiado acosadora, aunque no fuera sólo su culpa, lo se. Pero es que ella era muy consciente de que Minami no la quería (siempre le preguntaba "¿Te gusta Chiyomi?") y aún así le perseguía incluso hasta la cama. Y ¿sabéis que? Que es triste que la chica Feromona sólo se vea a si misma como eso. 

Así que, si, había escenas bonitas entre los protagonistas pero del capi 3 al 8 la serie fue frustrante. Luego, la recta final volvió a retomar la preciosa esencia de los capítulos 1-2, y ahí me dejaron dulce y como si me hubieran devuelto mi cuento de hadas. Pero no fue bastante para salvar lo perdido. 



Personajes secundarios, a la hermana de Chiyomi tampoco la soporté, otra que quería comerse a Minami. La única que no quería quitarle la virginidad a Minami era Chiyomi (que ni siquiera le miraba desnudo a escondidas), que tenía que ser una dulce y pura muñequita en comparación con las lobitas. Los dramas de los padres me daban igual, estaban siempre más preocupados por si mismos que por los niños y no se paraban a pensar porqué sus hijos eran incapaces de contarles sus problemas. 
Los amigos de Chiyomi eran mis favoritos, sobre todo el toallero, pero no salían casi. Una pena. El toallero, ay, ¡como me gustaba! 


 Me enamoré en el primer capítulo de Riku, el toallero, fue muy dulce y detallista, y valiente. Me encantaba como no tenía miedo de decir en frente de todos que quería a esta chica y que quería cuidarla siempre. Además, era el único que lo conocía todo de ella y que la amaba a un más por eso. Fue una pena que Riku fuera relegado a una esquina. Y no olvidemos que sin él no habría habido una confesión de amor de Minami a Chiyomi. Mi corazoncito, Riku, espero que te compensen pronto. 

 
El elenco:
Todos me eran desconocidos. Tenemos a Nakayama Erina (Nomura), Yoshida Riko (hermana), Tsunogae Kazue (abuela), Ami Mikimoto (amiga de Chiyomi).
Los tres que me gustaron fueron: Taishi Nakagawa (Minami), Yamamoto Maika (Chiyomi), y Mirai Suzuki (Riku) (Itazura na kiss 2). Taishi me parecía muy lindo y tenía momentos en que era adorable, Maika era una dulzura muy kawaii, y Mirai era luz. La química entre Taishi y Maika estuvo realmente presente. 



 
Mayu. 

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